Es fácil decir "semana de bienestar"....En San Lorenzo della Rabatta completamos la expresión con "oasis de olvido", "destellos mágicos de sorpresa", "amor espontáneo e insondable", "libertad para sentir, para ser, para respetar, para experimentar", "reír y sonreír en marcha paralela", "comer y disfrutar con esmero", "respirar encanto". ¿Exageramos, inventamos, amplificamos? Nunca. A veces ni siquiera podemos explicar cómo los sentimientos cálidos y sencillos de cercanía, de distancia absoluta del juicio, se autofraccionan y se autoalimentan. Uno sospecha que Paola y sus suspensiones de clichés, normas y homologaciones... uno sospecha que tiene un extraño poder del que ella, por su parte, no visualiza el alcance. Pero nos encanta hacer yoga mañana y tarde en el cenador, ir juntos al bosque con luces y silencios que rozan lo real, pasear de noche y jugar de día, sentarnos en cada rincón donde todo es acogida, todo es relajación, todo es encuentro pero también un poco menos o un poco más: el alfa y el omega es justo lo que quieres. Luego juegas con cartas "especiales" y ríes, sonríes y piensas en voz baja, vas a la piscina y su verdor, te dejas mecer en la balsa de masajes que no olvidarás fácilmente y al final de la semana por fin os separáis físicamente. Pero cuidado, esa despedida es sólo el principio. Una vez más y sin poder explicar nada, nos sentimos más ricos que nunca y sólo deseamos trasladar esa riqueza a nuestras vidas. Y, por supuesto, anhelamos volver con Paola. Cada año ella lo complementa con actividades nuevas y únicas, siempre un poco diferentes, siempre interesantes y dulces, siempre funcionales para el olvido y por caramba, gran paradoja, siempre funcionales para la reconstrucción de nuestro sentir y de nuestras elecciones. Es fácil decir "semana del bienestar".